En su última reunión, la "Comisión para la defensa contra el ruido de los aviones" del aeropuerto de Fráncfort eligió por unanimidad al concejal municipal Paul-Gerhard Weiß para formar parte de ella. Weiß vuelve a representar a la ciudad de Offenbach en esta comisión desde el año pasado.
La Comisión de Ruido de Aeronaves es un órgano anclado en la Ley de Tráfico Aéreo que asesora al Control del Tráfico Aéreo alemán, a la Autoridad Federal de Supervisión del Control del Tráfico Aéreo y al Ministerio de Economía, Energía, Transporte y Desarrollo Regional del Estado federado de Hesse, y debe ser consultada previamente por éstos sobre todos los asuntos relacionados con el ruido de los aviones. No obstante, también puede tomar la iniciativa con sus propias propuestas. Los temas importantes de consulta son la determinación de las rutas de vuelo, las medidas activas y pasivas de protección contra el ruido, las zonas de protección contra el ruido, las tasas aeroportuarias, la planificación de medidas contra el ruido y la vigilancia del ruido de los aviones.
La Comisión del Ruido de los Aviones está compuesta actualmente por 46 representantes de los distritos, ciudades y municipios afectados por el ruido de los aviones, así como de la industria aeronáutica y Fraport. El Consejo Ejecutivo, compuesto por nueve miembros, se encarga de coordinar los trabajos, preparar las reuniones y resoluciones y representar a la Comisión del Ruido de los Aviones en el exterior.
Paul-Gerhard Weiß cree que es especialmente importante avanzar más en la reducción activa del ruido, centrándose en particular en los más afectados. "El objetivo debe ser que dejen de superarse los niveles de ruido relevantes para la salud. Por supuesto, esto implica rutas de vuelo lo más suaves posible, mayores altitudes de sobrevuelo y equipos modernos. Sin embargo, también deben debatirse cuestiones fundamentales y a más largo plazo sobre la cooperación entre aeropuertos, las normas de explotación, la configuración de las vías férreas y su utilización, de modo que puedan conciliarse mejor los intereses del aeropuerto y las preocupaciones en materia de protección acústica de la región densamente poblada. Y las autoridades locales afectadas necesitan más apoyo financiero para la protección estructural contra el ruido en las instalaciones educativas".