La obra del escultor Bonifatius Stirnberg de 1998 frente a la Apotheke zum Löwen recuerda al ciudadano de Fráncfort que una vez intentó ahuyentar a los perros sueltos... Cuando se agachó para arrojar una piedra a los animales, ésta se quedó inmóvil. Entonces exclamó en dialecto de Fráncfort: "¡Krieh die Kränk, Offebach! Die Staa binne se aa, die Hunde lasse se laafe". En alto alemán, esto significa "¡Maldito Offenbach! Las piedras los atan, los perros los dejan correr".