El escultor Donatello (1386-1466) fue sin duda un modelo a seguir para el escultor Miguel Ángel (1475-1564). A ambos les une, además, su intento de hacer visibles precisamente los estados psicológicos y mundanos —e incluso los abismos del alma humana— a pesar de su profunda fe en los mensajes del cristianismo y en los contenidos teológicos. La conferencia pretende ilustrar esto con ejemplos seleccionados.
